Bursitis del hombro

Bursitis subacromial

La bursa es una pequeña bolsa llena de líquido articular, situada entre los tendones y el hueso. Una bursitis del hombro es una reacción inflamatoria de la bursa. Como consecuencia de esta inflamación, la bursa puede hincharse y causar localmente hinchazón, enrojecimiento, calor y dolor a la presión.

No solo los movimientos del hombro, sino también recostarse sobre el hombro y los movimientos de empuje o tracción pueden incrementar el dolor. Esto se debe al aumento de la presión en la bursa.

¿Cómo surge una bursitis del hombro?

Una bursitis del hombro puede aparecer de forma repentina o gradual. A menudo, las molestias son causadas por sobrecarga. Una bursitis también puede ser consecuencia de una infección bacteriana o de un traumatismo. Piense en un golpe o una caída sobre el hombro.

En deportes en los que el brazo se carga mucho, como el tenis o el sóftbol, una bursitis de hombro se da con más frecuencia en relación con otros deportes. Además del deporte, existen otros factores de riesgo como:

  • Postura corporal incorrecta, principalmente en la cintura escapular.
  • Alteración de la alineación de uno o más huesos.
  • Desequilibrio en uno o más músculos del hombro, principalmente los músculos del manguito de los rotadores.

¿Qué síntomas caracterizan una bursitis del hombro?

En general, una bursitis del hombro se reconoce por los signos típicos de inflamación como calor, enrojecimiento, limitación del movimiento e hinchazón.

El dolor también es un síntoma muy frecuente. Se caracteriza por ser un dolor agudo e intenso y puede irradiarse hacia el codo. A menudo estas molestias se provocan con los movimientos del hombro y con movimientos de empuje o tracción. Recostarse sobre el hombro también puede causar dolor.

¿Cómo se establece el diagnóstico de bursitis del hombro?

Por lo general, la anamnesis y el examen físico por parte del médico de familia o del fisioterapeuta son suficientes para establecer el diagnóstico.
Las pruebas complementarias, como una ecografía o una resonancia magnética, pueden ser necesarias para confirmar el diagnóstico y determinar la gravedad de la afección.

El especialista también puede extraer con una jeringa algo de líquido de la bursa y analizarlo. Esto aporta más información sobre una posible infección bacteriana.

¿Cuál es el tratamiento de una bursitis del hombro?

El tratamiento de una bursitis del hombro suele tener dos vertientes. Por un lado, es importante reducir la reacción inflamatoria con reposo, eventualmente apoyado por medicamentos como antiinflamatorios.

Por otro lado, es igualmente importante comenzar directamente con ejercicios movilizadores suaves dentro del umbral del dolor. El objetivo es recuperar la movilidad del hombro. El fisioterapeuta puede guiarle perfectamente y, si es necesario, aplicar otras intervenciones como masaje, estiramientos y movilizaciones articulares.

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