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Cirujano ortopédico
Ortopedista
Un cirujano ortopédico (u ortopedista) es un especialista que trabaja en un hospital. Se especializa en el aparato locomotor, que incluye huesos, articulaciones, músculos y tendones.
¿Qué hace un cirujano ortopédico?
Un cirujano realiza operaciones. El cirujano ortopédico opera el aparato locomotor y suele tener una o más especialidades, por ejemplo, en el hombro o la cadera. También puede dar consejos o aplicar inyecciones.
¿Qué molestias trata?
Trata todas las molestias del aparato locomotor, como fracturas, reemplazos de cadera o rodilla y músculos o tendones desgarrados. También puede operar un pie zambo en un niño o una hernia.
¿Cómo se llega a un cirujano ortopédico?
Se necesita una remisión del médico general o de otro especialista del hospital. Con frecuencia, primero un fisioterapeuta evalúa las molestias. Si el tratamiento fisioterapéutico no funciona, se realiza la remisión, incluso después de la primera evaluación o tras varias sesiones.
¿Qué se puede esperar de una cita?
El cirujano hace preguntas y realiza un examen. A menudo solicita pruebas complementarias, como una resonancia magnética, radiografías o una ecografía.
Un asistente registra los primeros datos y puede estar presente durante la conversación. Después se realiza un examen físico, para el cual puede ser necesario desvestirse. Luego se analizan los resultados y se ofrece orientación, pruebas adicionales o tratamiento.
En algunos casos se toma una radiografía de inmediato. Para una resonancia o ecografía normalmente se programa otra cita. Si el tratamiento consiste en una inyección, se aplica de inmediato.
¿Colabora con otras disciplinas?
Sí. Trabaja con otros especialistas del hospital y con fisioterapeutas. Las molestias del aparato locomotor son tratadas por un fisioterapeuta y/o un cirujano ortopédico.
Después de una operación suele recomendarse fisioterapia, ya que favorece una recuperación más rápida y mejor. Si existe buena coordinación, no siempre se necesita una cita de control; en ese caso decide el fisioterapeuta. Solo se necesita control si la recuperación no avanza como se esperaba.
También colabora con neurólogos, neurocirujanos y pediatras, y puede remitir al paciente a cualquier especialista cuando no puede explicar las molestias desde su área.