Dolor lumbar

Dolor lumbar

El dolor lumbar, o las molestias en la parte baja de la espalda, es un término general para todas las afecciones en la parte inferior de la espalda. Estas molestias provocan dolor en la zona lumbar e incomodidad durante las actividades cotidianas. Aproximadamente el 75% de los adultos tiene dolor de espalda alguna vez. Puede ser por un período corto, pero la zona lumbar también puede causar molestias prolongadas.

Tipos de dolor lumbar

El dolor lumbar se divide en dolor lumbar específico y dolor lumbar inespecífico. En el dolor específico se conoce la causa de las molestias. En el dolor lumbar inespecífico no hay una causa clara. Aproximadamente el 90% de las molestias lumbares corresponde a dolor lumbar inespecífico.

Dolor lumbar específico
El 10% de las molestias de espalda se debe a dolor de espalda específico. Esas molestias tienen una causa clara. Hay dos tipos diferentes de dolor lumbar específico:

  1. Dolor de espalda con compresión nerviosa (síndrome radicular lumbosacro).
    En este caso hay molestias de espalda con dolor irradiado. Esta irradiación está causada por un nervio pinzado. El ejemplo más conocido es la hernia discal.
  2. Dolor de espalda causado por una enfermedad o afección en la zona lumbar.
    Ejemplos de ello son:
    - Fractura ósea.
    - Osteoporosis.
    - Tumor.
    - Enfermedad de Bechterew.
    - Infección.
    - Estenosis del canal espinal.

Dolor lumbar inespecífico
En el dolor lumbar inespecífico hay molestias de espalda sin una causa clara. Pueden irradiarse a la pelvis, los glúteos y los muslos. El dolor empeora con ciertos movimientos, posturas o actividades. Puede presentarse por periodos o de manera continua, y también empeorar a lo largo del día.

Tres fases del dolor lumbar

El dolor lumbar se divide en tres fases. La división se hace según la duración de las molestias:

  • Dolor lumbar agudo (hasta seis semanas).
  • Dolor lumbar subagudo (seis a 12 semanas).
  • Dolor lumbar crónico (más de 12 semanas).

El dolor lumbar normalmente desaparece por sí solo en las primeras seis semanas. El cuerpo se encarga entonces de la recuperación. Es importante seguir moviéndose. El tratamiento por lo general no acelera la recuperación. El miedo o el dolor extremo pueden dificultar el proceso. En ese caso, el tratamiento durante las primeras seis semanas sí puede ser útil. Esto puede hacerse con analgésicos y fisioterapia.

Tratamiento del dolor lumbar

El tratamiento suele ser el mismo tanto en el dolor lumbar específico como en el inespecífico. La solución está en moverse correctamente (y seguir moviéndose). Por ello, una gran parte del tratamiento consistirá en ejercicios.

Para poder moverse bien, se pueden aplicar masaje, movilizaciones o terapia manual. Estos tratamientos están orientados a reducir el dolor y aumentar la movilidad. Estas formas de tratamiento proporcionan alivio, pero a menudo solo de forma temporal si después no se mueve de la manera adecuada.

El dolor lumbar específico también se trata moviéndose correctamente. Esto es así incluso si, por ejemplo, hay una hernia discal o una fractura en la espalda. Mantener la espalda lo más fuerte posible favorece la recuperación de las molestias. Esto lleva más de seis semanas y es recomendable solicitar el consejo de un fisioterapeuta.

Se recurre a la cirugía cuando el tratamiento conservador no funciona, o cuando aparecen molestias por déficit neurológico o por una fractura que ya no puede recuperarse. Afortunadamente, esto es poco frecuente.

Un fisioterapeuta acompaña a las personas con dolor lumbar. También sabe cuándo se debe desaconsejar el movimiento. El dolor agudo, subagudo y crónico se tratan de la misma manera. La gran diferencia es que cuanto más tiempo lleven presentes las molestias, más largo será el proceso de recuperación.

Dolor en la zona lumbar

Está científicamente demostrado que el dolor de espalda en sí no dice nada sobre la causa. Un manejo adecuado de las molestias y mantener el cuerpo lo más fuerte posible reducen el dolor. Siempre que se mueva de la manera correcta. Evitar el dolor moviéndose menos es una reacción normal, pero en muchos casos resulta contraproducente. Es decir, al moverse menos, a menudo se produce aún más dolor lumbar.

Haga la autoevaluación para el dolor lumbar y compruebe sus molestias. ¿Desea ayuda, consejo o tiene alguna pregunta sobre el dolor lumbar? Entonces pida una cita con un fisioterapeuta cercano.

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