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Betabloqueantes
Los betabloqueantes son fármacos para el tratamiento de afecciones como la hipertensión arterial y problemas cardíacos. Reciben este nombre porque bloquean el efecto perjudicial de las hormonas del estrés en el organismo.
¿Qué son los betabloqueantes?
Los betabloqueantes son medicamentos que influyen en la acción de las hormonas adrenalina y noradrenalina en el organismo. Estas hormonas desempeñan un papel importante en la regulación, entre otras cosas, de la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
Indicaciones de los betabloqueantes
Los betabloqueantes se prescriben para distintas afecciones. Las indicaciones más frecuentes son:
- Hipertensión arterial (hipertensión). Los betabloqueantes reducen la fuerza del latido del corazón y relajan los vasos sanguíneos, lo que hace bajar la presión arterial.
- Angina de pecho (angina). En pacientes con dolor torácico por falta de oxígeno en el músculo cardíaco, los betabloqueantes pueden reducir el número y la gravedad de los episodios de dolor. Lo hacen disminuyendo las necesidades de oxígeno del corazón.
- Trastornos del ritmo cardíaco. Los betabloqueantes ralentizan y regulan un latido irregular. Con ello disminuye el riesgo de un infarto de miocardio.
- Insuficiencia cardíaca. A veces se prescriben betabloqueantes a pacientes con insuficiencia cardíaca. En esta situación, el corazón bombea muy poca sangre al cuerpo. Al mejorar la función de bombeo, se reduce la carga sobre el corazón.
- Migraña. Los betabloqueantes pueden ayudar a prevenir los ataques de migraña.
- Estrés y ansiedad. Las molestias físicas por estrés y ansiedad, como temblores y una frecuencia cardíaca elevada, pueden reducirse con betabloqueantes.
Posibles efectos secundarios
Aunque los betabloqueantes son eficaces para el tratamiento de varias afecciones, hay posibles efectos secundarios a tener en cuenta. Algunos de ellos son:
- Problemas respiratorios. Falta de aire, tos u opresión debidos al estrechamiento de las vías respiratorias. Esto también puede provocar empeoramiento del asma o la EPOC.
- Presión arterial baja (hipotensión) y una frecuencia cardíaca demasiado baja. Puede causar mareos, dolor de cabeza, fatiga y desmayos.
- Manos y pies fríos. Debidos a una reducción del flujo sanguíneo a las extremidades.
- Trastornos del sueño. Algunas personas experimentan insomnio o sueños vívidos al usar betabloqueantes.
- Aumento de peso y niveles bajos de glucosa en sangre (hipoglucemia). Los betabloqueantes pueden provocar cambios en el metabolismo y un aumento del peso corporal.
- Enmascaramiento de los signos de niveles bajos de glucosa (hipoglucemia). En pacientes con diabetes, los betabloqueantes pueden enmascarar los síntomas de hipoglucemia. Esto puede dificultar el reconocimiento de un estado hipoglucémico.
- Depresión, ansiedad, pesadillas o alucinaciones. Estos problemas surgen por la influencia sobre el estado de ánimo o la función cerebral.
- Disfunción eréctil o disminución de la libido. Como consecuencia de una alteración de la función sexual.
¡Atención!
El uso de betabloqueantes es, por lo general, seguro y eficaz, pero solo bajo la supervisión de un profesional médico, que ajustará la dosis a las necesidades del paciente. La suspensión de los betabloqueantes debe realizarse de forma gradual y por indicación del médico.