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Temblor
Temblores y sacudidas incontroladas
Un temblor es el movimiento incontrolado de sacudidas y estremecimientos de una o más partes del cuerpo. Suele deberse a un problema en el cerebro o en el sistema nervioso y puede presentarse en diversas afecciones.
Un temblor aparece con mayor frecuencia en las manos, pero también puede producirse en otras partes del cuerpo, como la cabeza, las cuerdas vocales o las piernas. Los temblores varían en cuanto a gravedad, desde pequeñas vibraciones hasta sacudidas más pronunciadas.
Causas de los temblores
Existen distintas causas por las que se originan los temblores:
- Causa desconocida. El temblor esencial es la forma más frecuente de temblor y puede aparecer a cualquier edad. Se desconoce su causa exacta. A menudo existe predisposición hereditaria y, por lo tanto, también aparece en familiares.
- Enfermedad de Parkinson. Un rasgo característico de la enfermedad de Parkinson es una mano que tiembla. La causa es una falta de dopamina en el cerebro.
- Daño cerebral (cerebeloso). Este temblor aparece por daño en el cerebelo como consecuencia de un ictus, un tumor u otra afección neurológica.
- Otras enfermedades. Por ejemplo, diabetes, esclerosis múltiple (EM) o una enfermedad metabólica.
- Intoxicación. Algunas sustancias tóxicas provocan temblores cuando se ingieren.
- Causa psicológica. Algunos temblores surgen por factores psicológicos, como el estrés o la ansiedad.
- Alcohol o medicación. El consumo excesivo de alcohol o ciertos medicamentos pueden causar temblores.
Diferentes tipos de temblor
Además de las diferentes causas, también pueden distinguirse distintos tipos de temblor. Los más frecuentes son:
- Temblor en reposo. Se produce cuando la parte del cuerpo está en reposo y desaparece con el movimiento. Es frecuente en la enfermedad de Parkinson y afecta normalmente a las manos, brazos, piernas o la barbilla.
- Temblor de acción. Aparece al realizar un movimiento con un objetivo, como escribir, comer o beber. A menudo se da junto con un temblor esencial y afecta sobre todo a las manos, brazos, cabeza o cuerdas vocales.
- Temblor postural. Adoptar o mantener una determinada postura, como extender los brazos, va acompañado de temblor. El temblor postural suele aparecer en combinación con un temblor esencial y afecta especialmente a las manos, brazos o cabeza. Por lo general, el temblor desaparece cuando la parte del cuerpo está en reposo.
- Temblor intencional. Este temblor aparece al acercarse a un objetivo, como tocar un objeto. Empeora a medida que se está más cerca del objetivo. Es frecuente en la EM y afecta especialmente a las manos, brazos o piernas.
- Temblor aleteante. En el temblor aleteante, las manos y los brazos empiezan a 'aletear' cuando se extienden. Este temblor es consecuencia de daño cerebral, una enfermedad metabólica o del fallo del hígado o los riñones.
- Temblor ortostático. Con este temblor, resulta difícil mantenerse (permanecer) de pie con firmeza. Desde fuera esto no es, o apenas, visible. Se desconoce la causa.
¿Cómo afecta un temblor a la vida diaria?
Las consecuencias de un temblor en la vida diaria varían mucho de una persona a otra. Dependen, entre otras cosas, de la gravedad del temblor, de cuándo aparece y de las actividades, el trabajo y las aficiones que alguien realiza en su vida cotidiana.
Un temblor puede causar dificultades en actividades como caminar, montar en bicicleta, comer, ducharse, cepillarse los dientes, trabajar con el ordenador, cocinar e interactuar socialmente. Las personas con un temblor (grave) también pueden sentirse aisladas y tristes por vergüenza o por la incapacidad para realizar actividades.
Tratamiento del temblor
El tratamiento depende del tipo de temblor, de su gravedad y de la causa subyacente. En consulta con el médico de cabecera o el/la neurólogo/a se valora el tratamiento más adecuado. Algunos ejemplos son:
- Medicación. Para algunos tipos de temblor existen medicamentos que reducen las molestias. Según el diagnóstico, pueden ser, por ejemplo, betabloqueantes, potenciadores de dopamina, tranquilizantes o inyecciones de botox.
- Estimulación cerebral profunda. Es una operación en la que se colocan electrodos en el cerebro para controlar el temblor. Este método se utiliza a menudo en la enfermedad de Parkinson.
- Fisioterapia. Ayuda a mejorar la fuerza muscular, la coordinación y el equilibrio.
- Terapia ocupacional. Ayuda a adaptar el entorno y al uso de ayudas para el funcionamiento diario.
- Buen autocuidado. Afrontar mejor el estrés, dormir lo suficiente, limitar el alcohol y la cafeína, dejar de fumar y practicar técnicas de relajación pueden ayudar a reducir los temblores. También en esto puede ser necesaria la ayuda de un especialista, como un psicólogo.
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